cosas que hacemos sólo cuando vamos en la autocaravana

Cosas que hacemos sólo cuando vamos en la autocaravana

cosas que hacemos sólo cuando vamos en la autocaravana

Hay cosas que hacemos sólo cuando vamos en la autocaravana, porque en el día a día, señores no nos da la vida.

Y por eso, porque esas cosas sólo nos da tiempo a hacerlas en ruta, hacen que La Cirila sea mucho más especial.

Por eso, cuando nos montamos en la vida slow life o autocaravanista tenemos tiempo para hacer esas cosas que, jamas de los jamases, haríamos el resto del tiempo, y no por falta de ganas, pero no siempre es posible.

Asi que vamos con ello.

Un, dos, tres responda otra vez: Cosas que hacemos sólo cuando vamos en la autocaravana.

Esos pequeños placeres, cosas que solo hacemos cuando vamos en autocaravana:

Leer sin control, sin reloj, sin tiempo, de esas veces que no te acuerdas ni de comer, que si te hablan contestas con monosílabos, y hasta te molesta que te interrumpan.

Y aunque, en casa somos también muy de sentarnos a leer, no tenemos el mismo tiempo para disfrutar de este nuestro vicio.

Nada, esta es una de mis favoritas, me siento en el escalón de la autocaravana, y veo como pasa el tiempo, la gente, los coches, los pájaros, así muy estilo mindfulness, y reconozco que me relaja mucho, el no pensar en nada, y dejar que los pensamientos fluyan sin hacerles mucho caso.

En casa esto es inviable, primero porque no me da la vida para tener momentos contemplativos, y sobre todo, no logro relajarme tanto.

No ver la televisión ni apenas escuchar la radio, vivir así desinformados, desconectados de lo que pasa por el mundo.

Si no lo has hecho nunca, te recomiendo que lo hagas encarecidamente, vivimos en una sociedad hiperconectada y los estímulos nos salen por las orejas, y muchas veces es necesario desconectar del móvil, televisión, radio…

Acariciar perros, uno de los grandes placeres, pero no se vayan a creer ustedes que durante el resto del año no acariciamos a nuestros perretes, y que andan faltos de cariño, no por favor.

Me refiero a acariciarlos hasta que se marchan de nuestro lado, y nos dicen “vale ya pesados”

Pasear mucho, pero más que pasear, yo lo llamaría vagar por las calles sin rumbo, sin más idea que ir viendo los detalles de la ciudad o pueblo que visitamos, el mapa y el callejero nos lo dejamos en la autocaravana e intentamos perdernos lo máximo posible (y sí, a veces se nos va de las manos, y nos perdemos de verdad).

Mirar por la ventana, pero no en plan “vamos a cotillear lo que hacen los vecinos”, no, simplemente ver la vida pasar.

Socializar, el capitán es el que más lo practica, sale fuera de la autocaravana, y siempre siempre hay algún otro autocaravanista que se acerca a charlar, esas conversaciones distendidas son lo mejorcito de la vida autocaravanista.

Conocer gente nueva, hablar de todo un poco, y volver a la autocaravana con la sensación de que tienes un nuevo compañero en la otra punta del país.

Y ahora entenderás, la razón, de que cuando volvemos, después de estar en la autocaravana, tardamos tanto en acostumbrarnos de nuevo a la vida “normal”.

Y lo mejor de todo, todo es gratis 🙂 ¿Se le puede pedir más a la vida autocaravanista?

Ahora es tu turno, ¿qué sueles hacer de especial cuando viajas que es difícil incluir en tu rutina diaria?

Deja un comentario

error: Contenido protegido
Leer entrada anterior
Normas básicas de convivencia en la autocaravana
Normas básicas de convivencia en la autocaravana

En ocasiones, nos cuesta hacer coincidir nuestros gustos y normas sociales, con las del resto, es lógico, cada uno tiene...

Cerrar